Proyecto pluriempleo, seleccionado para la  XIV Mostra d'Art Pùblic de Valencia en 2011, y  para el certámen #Virtual-ellas en el festival Miradas de Mujeres en 2014, se relaciona en un primer momento como una acción de intervención en el espacio público, para finalmente encontrar un espacio en la red dónde encuentra una participación del individuo ya no sólo como espectador-participante (no sabe a qué se expone al llamar al anuncio), sino como anunciante-denunciante crítico-lo que desee.

 

En 2011, a través de anuncios repartidos por las ciudades de Valencia y Madrid, hizo crítica ironizando sobre la situación que se empezaba a forjar en la sociedad. Comienza la crisis y los efectos empezaban a manifestarse en una generación perdida pero sobradamente preparada, que invirtió años en formación y especialización y que le restó años a la experiencia profesional, requisito exigido paradójicamente en un porcentaje muy alto de las ofertas de empleo. En resumen, la realidad actual en la que nos encontramos inmersos.

En esa primera fase, el proyecto se personificó en la experiencia propia y provocó una llamada al espectador sobre la situación que vivía en ese momento en anuncios como los que empapelan nuestras farolas y paneles, ironizando con el hecho de que una buena formación no te asegura un puesto de trabajo (como nos habían hecho creer) y además remunerado.

Pretendió ser una llamada de atención a través del humor, lo absurdo, la ironía y la magnificación. Un recurso extremo que derivó de una incesante búsqueda de empleo, entrevistas y “ya te llamaremos” que se sucedían continuamente.

 

A raíz de esta acción se crea el blog http://proyectopluriempleo.com.es donde desde entonces se postean las reacciones populares y las interacciones con la acción, quedando un registro fotográfico y documental en la red.

 

En una segunda fase del proyecto la acción se despersonifica y se invita al espectador a que cree su propia búsqueda de empleo. A su vez, se crea un tablón de anuncios en el blog para ofrecer-solicitar cualquier tipo de empleo o simplemente dejar las impresiones del proyecto. También se publicita a través de redes sociales.

A lo largo de este tiempo, el proyecto deriva en una investigación sociológica dónde se sacan conclusiones de muy variados ámbitos, desde lo absurdo de los empleos ofrecidos hasta el hecho de ser una mujer la que se ofrece para trabajar:

– En la primera fase de búsqueda de empleo se ofrecía un número de teléfono, el cuál se mantuvo activo durante unas semanas. Las llamadas eran principalmente hombres ( pocas mujeres lo hicieron), y, entre otras cosas, hubo propuestas sexuales. Este hecho hace reflexionar sobre el significado de la publicidad en las calles dónde mujer+empleo+teléfono derivan en una construcción social de ofrecimiento sexual. Este pensamiento pudiera estar relacionado con la cantidad de anuncios en los que se ofrecen mujeres para un servicio sexual o de compañía. Obviamente, lo absurdo de los anuncios del proyecto no incitaban en un primer momento al deseo. Éste se producía después al escuchar mi voz, entablar cierta relación de confianza y bromear con el anuncio.

– El proyecto se seleccionó para la Muestra de Arte público de la Universidad de Valencia en 2011, y otras de las reacciones provocadas fueron la indignación de los directivos y personal de la universidad al ver el espacio público intervenido con un elemento “anormal” dentro de los cánones sociales establecidos.

La magnitud del anuncio y el mensaje golpeaban en cierta manera sobre los dogmas impartidos en la universidad, donde el empleo es una de las finalidades y que evidenciaba el lastre en el que se ha convertido la falta de él en la cadena social.

– Actualmente el proyecto está en fase “ciberespacial”, dónde las reacciones en la red se manifiestan activamente: Pudiera ser significativo, por ejemplo el hecho de que al crear un evento en una red social con invitación a participar en él, suba el número de solicitudes de amistad (principalmente hombres

Conclusiones que pudieran estar relacionadas con la creación de la identidad en las redes, la idealización del género femenino.

En cuestiones de género, el proyecto plantea el significado y visibilidad de la mujer dentro del ámbito laboral. Su credibilidad frente a las reacciones sociales, e ironía sobre los empleos “tipicos” femeninos, como pudieran ser empleadas de limpieza, peluqueras, maestras… Y la forma en la que se suelen encontrar dicho anuncios, utilizando en gran mayoría el papel en tablones y farolas, y las consecuencias que pudieran derivar (alusión a las llamadas que recibí como invitaciones con caracter sexual, como ejemplo).

Así mismo denuncia la invisibilidad de la mujer frente al hombre en el ámbito laboral. Es una realidad la falta de creación de oportunidades laborales en una sociedad patriarcal, dónde se ve obligada a tener que demostrar, justificar y llamar la atención para la consideración de un puesto de trabajo, conciliación con la vida familiar y sueldos más bajos.

 

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